
La aerolínea en cuestión ha expresado su esperanza de poder reacomodar a una parte de los pasajeros afectados por la cancelación de sus rutas. Este esfuerzo se centrará en ofrecerles plazas en una nueva ruta que la compañía planea operar desde el aeropuerto de Dublín.
Aunque esta medida busca mitigar el impacto de la retirada de sus servicios desde Mánchester, implica un desvío geográfico considerable para los viajeros originalmente programados. La compañía reconoce el inconveniente que supone este cambio, pero lo presenta como la principal alternativa disponible tras su decisión de suspender por completo las operaciones a Estados Unidos desde el Reino Unido.
Fuente original: Simple Flying
