
El F-35 de la Fuerza Aérea de EE. UU. (USAF) se perfila como un activo duradero, con proyecciones que lo sitúan en servicio activo hasta la década de 2070. Esta longevidad subraya la inversión estratégica y la capacidad intrínseca de la aeronave para adaptarse a futuros escenarios de conflicto, manteniéndose como un pilar fundamental en la flota de combate estadounidense.
Paralelamente, la USAF ya se encuentra en la cúspide de una nueva era en la superioridad aérea. El ambicioso programa Next Generation Air Dominance (NGAD), con su avanzado caza de sexta generación F-47 y el innovador concepto de “wingmen” no tripulados (drones de apoyo), está estratégicamente diseñado para redefinir por completo las tácticas y capacidades del combate aéreo del futuro, prometiendo una transformación radical del panorama operacional.
Fuente original: Simple Flying
