
Los recientes recortes en la capacidad de las aerolíneas, implementados como respuesta a los elevados precios del combustible, podrían tener un impacto mínimo en los proveedores de mantenimiento o, por el contrario, presagiar una desaceleración más amplia del sector.
Existe una creciente preocupación dentro de la industria del mantenimiento aeronáutico. Se teme que estas reducciones de capacidad, dictadas por la presión de los costos del combustible, puedan eventualmente debilitar la demanda de servicios de mantenimiento. Esto, a su vez, corre el riesgo de desinflar la “burbuja” de crecimiento que ha caracterizado y definido al sector en la era post-pandemia.
Fuente original: FlightGlobal
