El Segundo B-21 Raider Inicia Vuelos de Prueba, Marcando un Hito Crucial para la Fuerza Aérea de EE. UU.

El programa B-21 Raider ha completado con éxito el primer vuelo de su segundo avión de prueba en Palmdale, California, el 11 de septiembre. Este hito crucial llega un mes antes del décimo aniversario de la adjudicación del contrato de la Fuerza Aérea de EE. UU. a Northrop Grumman. Testigos compartieron videos en redes sociales mostrando al B-21 volando con el tren de aterrizaje recogido, seguido por un avión de persecución Lockheed Martin F-16. El Secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, destacó que este avance permitirá “acelerar evaluaciones críticas de los sistemas de misión y capacidades armamentísticas, apoyando directamente la disuasión estratégica y la efectividad en combate previstas para esta aeronave.”

Northrop Grumman ensambla todos los B-21 en el Edificio 401 del Complejo Plant 42 de la Fuerza Aérea, ubicado en el Aeropuerto Regional de Palmdale. Por protocolo, los nuevos aviones de prueba deben despegar desde este aeropuerto público una vez ensamblados, antes de ser reubicados en el área segura de la cercana Base de la Fuerza Aérea Edwards. Este logro se produce casi 22 meses después de que Northrop completara el vuelo inaugural de la primera versión de prueba del B-21, el 10 de noviembre de 2023.

La compañía también ha entregado a la Fuerza Aérea dos fuselajes adicionales completamente ensamblados, destinados a pruebas estáticas y de fatiga en tierra. Otros dos aviones de prueba de vuelo han estado en alguna etapa de ensamblaje desde al menos febrero de 2022. Funcionarios de la Fuerza Aérea afirman que el programa sigue encaminado para alcanzar la Capacidad Operativa Inicial (IOC) a mediados de la década de 2020. Northrop Grumman obtuvo el contrato de 21.400 millones de dólares en octubre de 2015 para la fase de ingeniería y desarrollo de fabricación del bombardero de ataque de largo alcance, rebautizado posteriormente como B-21 Raider. La Fuerza Aérea también firmó órdenes con Northrop para los primeros lotes de dos años de producción inicial de bajo ritmo.


Fuente original: Aviation Week Network