
El año pasado, el programa F-35 de Lockheed Martin celebró un hito significativo al alcanzar un número récord de entregas de estos avanzados aviones de combate. Esta cifra, que inicialmente se presentó como un rotundo éxito operativo y de producción, posicionó a la compañía en un periodo de aparente bonanza en la cadena de suministro global.
Sin embargo, una mirada más profunda a los detalles de estas entregas revela una realidad que podría sorprender a muchos. A pesar del volumen sin precedentes, Lockheed Martin enfrentó un problema específico que matiza este logro, sugiriendo que la verdad detrás de los números no es tan lineal como parece a primera vista.
Este desafío inherente a la logística y fabricación de una aeronave de alta complejidad como el F-35 pone de manifiesto que incluso los años más exitosos pueden ocultar obstáculos operativos significativos que requieren una atención detallada para comprender el verdadero estado del programa.
Fuente original: Simple Flying
