
LATAM está regresando a Rolls-Royce, un movimiento notable después de que problemas previos de durabilidad con los motores Trent la llevaran a optar por turbofanes GEnx para algunos de sus Boeing 787 más nuevos. La aerolínea sudamericana está dando una segunda oportunidad al fabricante británico de motores, al encargar los actualizados turbofanes Trent 1000 XE para motorizar tres Boeing 787 de próxima incorporación a su flota.
Este pedido, anunciado por Rolls-Royce el 29 de abril, subraya un cambio en la estrategia de LATAM respecto a sus proveedores de motores para el 787. La decisión de volver a la familia Trent 1000 XE, una versión mejorada, llega tras las dificultades experimentadas anteriormente con modelos Trent, que en su momento motivaron la diversificación hacia motores GEnx de General Electric para garantizar la fiabilidad operativa.
Fuente original: FlightGlobal
